El restaurante la Encina fue abierto hace diecisiete años en Palencia con el objetivo de ofrecer una de las cocinas tradicionales más cuidadas de la ciudad.
El horno de leña y adobe ocupa un rincón del restaurante en el que se cocina el plato principal de la casa que se ha convertido en especialidad, el lechazo churro del cerrato.
La calidad del producto viene garantizada por la amplia experiencia de la familia Sánchez como tratante de ganado desde hace varias generaciones.
Alberto Sánchez se encarga de mantener a punto el horno, mientras su madre, Cirina González, se ocupa de los fogones con la sabiduría de la cocina realizada a diario desde hace más de dos décadas sabe sacar partido a este producto típicamente castellano.
Junto al asado de lechazo churro La Encina ofrece platos derivados de este animal como las mollejas, riñones, etc. La carta incluye una amplia selección de embutidos ibéricos, tradicionales como entrantes de una comida.
El restaurante pone especial cuidado en aprovechar los productos de la tierra y la región. Ofrece una atenta elaboración de la carne de Cervera, pueblo de la montaña norte de Palencia, que aprovecha en todas sus variedades.
A pesar de ser un restaurante especializado fundamentalmente en carnes, el capítulo de pescados se encuentra cuidado desde su origen. La Encina recibe los pescados directamente del puerto de Santander y los presenta al horno, a la sal...
Durante los meses de invierno el restaurante ofrece en la carta los tradicionales platos de cuchara que la cocina mediterránea trata de recuperar desde hace algunos años. Rabo de toro con patatas, cocido, garbanzos guisados o patatas a la importancia, son algunas de las especialidades caseras que ofrece a lo largo de la semana.
El capítulo de postres está íntegramente formado por platos caseros tradicionales como el arroz con leche, natillas o melocotón asado.
El restaurante, con una capacidad para 100 comensales, dispone de una servicio de bar donde se pueden degustar tapas y raciones.