Hace unos años

Hace unos años

El restaurante - asador La Encina comenzó su andadura en el año 1990 de la mano de Alberto Sánchez, Cirina González y Alberto Sánchez (hijo). Fruto del cariño y del esfuerzo este establecimiento hostelero se ha convertido en un centro de referencia de la gastronomía local.

El buen hacer de Alberto en el horno de adobe mimando el producto estrella de la tierra: el lechazo churro y de Cirina preparando con esmero las recetas más gustosas de Castilla, han permitido que Palencia sea conocida por más cosas que su espléndido Cristo del Otero y su maravillosa catedral.

Alberto que había recorrido gran parte de España como tratante de ganado y sabía como pocos reconocer la calidad de los lechazos y Cirina que llevaba veinte años demostrando un don especial para cuidar los fogones, decidieron poner a disposición de los demás esta experiencia fundando "La Encina".

Poco a poco, de boca en boca, este establecimiento ha ido obteniendo un merecido prestigio, no sólo en la Región, sino también en España, puesto que desde todos los rincones de nuestra geografía se acercan viajeros decididos a probar nuestros platos.

Un impulso fundamental para dar a conocer Palencia y La Encina fue la obtención del Premio a "la mejor tortilla de patatas de España" conseguido en el congreso nacional "Lo mejor de la gastronomía" celebrado en San Sebastián en el año 2000. Fue sin duda este un momento especial que promocionó el turismo gastronómico en nuestra ciudad. Por si esto fuera poco, en el año 2002 y en el año 2008, Cirina conseguía repetir este éxito ante un exclusivo y exigente jurado compuesto por cocineros de la talla de Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak o Martín Berasategui. Otros premios han llegado a reconocer la excelencia de otros productos como el lechazo asado en el horno de leña, así en el año 2001 este establecimiento recibió el Plato de Oro de la Gastronomía Española.

En un incansable afán por superar las metas conseguidas y dar a conocer este oasis en los campos de Castilla, el Restaurante "La Encina" se esmera por ofrecer los mejores productos en un ambiente familiar y acogedor. Para ello Alberto Sánchez hijo continúa la tradición paterna eligiendo personalmente los lechazos y asándolos con la misma ilusión que ponía su padre. Alberto es un enamorado de la cultura del fruto de la vid y cuenta con una espléndida bodega en la que se encuentran representados vinos de todas las denominaciones de origen. Además, la cava de cigarros ofrece el broche para quienes quieren culminar una comida con el placer de un buen Habano.

Por todo ello, los encantos de esta ciudad cuentan con un atractivo adicional para aquellos que viene a visitarnos y son amantes de la buena mesa. Todo ello gracias al esfuerzo de esta familia y el equipo de colaboradores con que cuentan.